Lunes
2026-03-30
La Semana Que Cambió Todo
"Tanto la gente que iba delante de él como la que iba detrás gritaba: ―¡Hosanna al Hijo de David! ―¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ―¡Hosanna en las alturas!"
— Mateo 21:9
Kent hizo una lista de las semanas que cambiaron al mundo. Octubre de 1962, cuando la Crisis de los Misiles en Cuba nos puso más cerca de una guerra nuclear de lo que hemos estado jamás, y al final se impuso la cordura. Julio de 1969, cuando Estados Unidos puso hombres en la luna y los trajo de vuelta. Noviembre de 1989, cuando cayó el Muro de Berlín y un imperio empezó a desmoronarse en vivo, por televisión. Y una semana en Génesis 1, de fecha desconocida, cuando Dios habló y todo lo que existe llegó a existir.
Semanas que cambiaron al mundo, todas y cada una.
Pero la semana que más cambió al mundo, dijo, fue la que empezó con un hombre montado en un burro prestado entrando a Jerusalén, mientras una multitud tiraba sus mantos en el camino y gritaba Hosanna.
Para el viernes, esa misma multitud estaría gritando otra cosa completamente distinta.
Esta es la semana alrededor de la cual los cristianos han organizado su calendario, su adoración y su esperanza durante dos mil años. No porque fuera agradable. Sino porque en ella se decidió todo lo demás.
Ora
Padre, esta es la semana en que el mundo dio un giro. No dejes que la viva en piloto automático. Bájame el ritmo lo suficiente para seguir a Jesús en estos días y ver lo que te costó salvarme. Amén.
Reflexiona
¿Cómo se vería vivir esta semana con intención, sin dejar que la semana más trascendental de la historia pase como si fuera una semana cualquiera?