Lunes
2026-01-05
Ojo por ojo
"»Ustedes han oído que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente”."
— Mateo 5:38
Primer domingo del año nuevo. Todo un año por delante: nuevas oportunidades, nuevas posibilidades, nuevos retos y, seguro, algunos obstáculos que saltar. Y aquí está Jesús, ayudándonos a poner en claro qué hacer y qué no hacer con él.
Empieza citando una ley que la gente había aprendido a tergiversar: «Ustedes han oído que se dijo: 'Ojo por ojo y diente por diente'».
Esto es lo que a casi todos se les escapa: esa ley, en su origen, era un freno. En un mundo donde un insulto podía encender una vendetta que enterraba a tres generaciones, «ojo por ojo» quería decir *solamente* ojo por ojo. Era un tope a la venganza, no un permiso para ejercerla.
Y para la época de Jesús ya la habían volteado hasta convertirla en un derecho personal: una regla para desquitarse.
Nosotros seguimos haciendo lo mismo. Tomamos un límite que Dios puso para protegernos y lo convertimos en un derecho que exigimos. Kent dijo que Jesús está tumbando el status quo, anunciando que hay un nuevo jefe en la plaza. Y empieza justo aquí, con nuestra aritmética favorita.
Ora
Padre, se me da mejor la aritmética que la gracia. Muéstrame dónde he convertido un límite en un derecho, y qué cuenta tengo que dejar de llevar. Amén.
Reflexiona
¿En qué relación estás llevando la cuenta ahora mismo, sumando en silencio lo que se te debe?