Jueves
2025-12-25
Buenas Noticias Para El Turno De Noche
"En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar su rebaño. Sucedió que un ángel del Señor se les apareció. La gloria del Señor los envolvió en su luz y se llenaron de temor."
— Lucas 2:8-9
En esta misma región había pastores que vivían al campo raso y vigilaban por turnos su rebaño durante la noche.
El turno de noche. Uno se quedaba despierto para que los demás pudieran dormir. Trabajo necesario, genuinamente útil, y nadie sabía sus nombres — un poco como la persona que embolsa tu mandado, o la que vacía los zafacones de tu oficina después de que te fuiste. ¿Sabes el nombre de esa persona?
A los pastores no se les permitía testificar en un tribunal; su palabra no se consideraba confiable. Quizás porque no tenían educación. Quizás porque eran buenos cuenteros y nadie podía distinguir dónde terminaba el cuento y empezaba la verdad. Probablemente ni siquiera eran dueños de las ovejas que cuidaban. Se ganaban la vida honradamente ahí afuera en la oscuridad, más apreciados mientras se quedaran ahí afuera, fuera de la vista.
Y cuando por fin el cielo se abrió con el anuncio que el mundo entero había estado esperando, Dios no se lo mandó a los influyentes, ni a los educados, ni a los poderosos — que es exactamente cómo tú sacarías una noticia al mundo si el mensaje fuera tuyo. Se lo mandó a los hombres del turno de noche, en el rincón más olvidado de un pueblito de quizás trescientas personas.
Así que hoy son dos cosas. Primero: si estás en una temporada donde nadie te ve, haciendo un trabajo necesario que nadie te agradece, fíjate bien a quién se lo dijeron primero.
Segundo, y esto es más difícil: aprende un nombre esta semana. El de la persona que limpia tu edificio, el de la cajera, el del que ya está ahí antes de que tú llegues. Pregunta, y después úsalo.
Ora
Padre, tú le mandaste el anuncio al turno de noche. Gracias por ver el trabajo que nadie ve. Dame ojos para la gente que es más apreciada mientras se queda fuera de la vista — y un nombre que aprender. Amén.
Reflexiona
¿De quién vas a aprender el nombre esta semana?